infoalergico.com - ¿Cómo afectan los antihistamínicos a nuestro organismo...?

Suscríbete gratis a nuestro Boletín semanal y recibe las últimas noticias relacionadas con el mundo de los alérgicos.

¿Cómo afectan los antihistamínicos a nuestro organismo...?

Acaba de llegar la primavera, la estación en la que más plantas liberan polen, y en la que la Sociedad Española de Inmunología Clínica, Alergología y Asma Pediátrica (Seicap), establece una serie de recomendacionespara tratar la alergia, entre las que destaca la toma de antihistamínicos, unos fármacos, que, en determinados casos, pueden afectar negativamente a nuestro organismo.

 

Los antihistamínicos constituyen un grupo de fármacos que inhiben la histamina, una sustancia que libera el organismo y que regula múltiples funciones, entre ellas, la respuesta a ciertos procesos inflamatorios y/o alérgicos.

Según ha explicado la portavoz del Área de Información del Medicamento del Consejo General de Farmacéuticos, Cristina Fernández, se puede diferenciar entre varios tipos de antihistamínicos, pero sobre todo destacan dos: H1, que se utilizan para reducir los síntomas de la alergia; y H2, que actúan reduciendo la acidez gástrica.

Los antihistamínicos H1 son eficaces para reducir los síntomas de la alergia a nivel de la piel, como el picor, enrojecimiento, aparición de granos, entre otros, y de las vías respiratorias, como rinitis, estornudos, picor nasal y/u ocular, tos, etc,; mientras que los antihistamínicos H2 actúan reduciendo la acidez del estómago y se utilizan en gastritis, úlceras, etc.

En cualquier caso, la administración de antihistamínicos para la alergia puede producir cierta somnolencia como efecto adverso, especialmente en el caso de los principios activos con mayor antigüedad en el mercado. Los medicamentos comercializados más recientemente son más específicos y el efecto sobre el sistema nervioso central, y por tanto sobre el sueño, es menor.

Con todo, el tratamiento de un paciente con alergia es más complejo que simplemente tomar este fármaco, y depende del tipo de alergia. En caso de producirse el contacto, podría ser de utilidad el uso de antihistamínicos, pero si la alergia es severa, deben valorarse otros tratamientos, como sería el uso de fármacos corticoides, con actividad antiinflamatoria.

En el caso de la alergia primaveral los antihistamínicos reducen los síntomas y mejoran la calidad de vida de los pacientes, aunque se recomienda asociar el tratamiento antihistamínico con medidas preventivas dirigidas a reducir el contacto con el polen, tales como mantener las ventanas de la casa cerradas, utilizar gafas de sol al salir a la calle, disminuir las actividades al aire libre, etc.

La forma de utilizar los antihistamínicos depende del tipo de alergia, pero también de las peculiaridades del paciente y de la severidad de los síntomas. Por ejemplo, en el caso de rinitis, si se trata de un cuadro puntual o intermitente, el tratamiento será de varios días o semanas; mientras que en pacientes rinitis persistente o urticaria, puede ser necesario un tratamiento a largo plazo.

Cuando la alergia no es severa, y ante una exposición puntual y controlada a la sustancia que la provoca, la administración ocasional de un antihistamínico puede ayudar a controlar los síntomas respiratorios y/o dermatológicos, por lo que en este caso resultaría de utilidad llevarlo consigo.

BLOG COMMENTS POWERED BY DISQUS

Productos