Virus respiratorio sincitial, el gran desconocido que colapsa la atención pediátrica

Virus respiratorio sincitial, el gran desconocido que colapsa la atención pediátrica

Los expertos han alertado sobre la llegada de un invierno marcado por un aumento en la circulación de virus, y en el contexto actual de levantamiento de medidas de prevención como el uso de mascarilla, avisan de la imposición de numerosos problemas respiratorios como el relacionado con el virus respiratorio sincitial (VRS) y su llegada precoz, antes de la temporada de frío.

 

Según los últimos datos disponibles del informe de vigilancia centinela sobre virus respiratorios publicado por el Instituto de Salud Carlos III, la circulación del VRS se ha intensificado estas semanas, con un aumento tanto en las incidencias en Atención Primaria como en hospitalizaciones.

Por grupos de edad, las mayores tasas de VRS se dan en el grupo de 0-4 años. Este informe señala que “en base a los datos disponibles que Australia difundió en julio, esperábamos un aumento de casos de lactantes con bronquiolitis, ya que desde el inicio de la COVID-19 los datos de este país se han replicado en Europa y en concreto en España. Atendiendo a este mismo patrón, en las últimas semanas, Francia ha anunciado un pico de aparición más precoz que en otras temporadas y, en nuestro entorno, ya hemos detectado un incremento de casos de bronquiolitis muy significativo y muy adelantado en el tiempo”.

El VRS, a pesar de ser un virus altamente contagioso que causa la mayoría de las infecciones respiratorias en la población infantil, es todavía un gran desconocido para muchas familias, quienes acuden con frecuencia al pediatra alertados por los síntomas que provoca. En España, este virus está detrás del 80 % de las bronquiolitis y de la mayoría de las neumonías en bebés menores de un año.

La mayoría de los niños (un 90 %) sufre al menos una infección por VRS en los 2 primeros años de vida, y la mitad de ellos dos infecciones, siendo la principal causa de hospitalización en menores de un año.

Se estima que 1 de cada 56 lactantes con infección por VRS ingresará en su primer año de vida. Inicialmente, la infección se manifiesta con los síntomas de un resfriado, pero cuando pasa de las vías respiratorias altas a las inferiores aparecen síntomas comunes como la dificultad para respirar, la tos o las sibilancias, dando lugar a los casos de bronquiolitis y neumonía.

El desarrollo de los síntomas por infección de VRS está caracterizado por la impredecibilidad. Si bien existen factores de vulnerabilidad que aumentan el riesgo de hospitalización, como haber nacido prematuramente o tener enfermedades crónicas, lo cierto es que cualquier lactante puede ser hospitalizado por VRS. En España, el 95 % de los menores de un año hospitalizados por VRS son lactantes nacidos a término y sanos; y de la misma manera, 3 de cada 4 ingresos en la UCIP ocurren en niños sin factores de vulnerabilidad.

La carga clínica y económica de casos de infección grave por VRS, sumado a las importantes consecuencias que acarrea entre la población infantil, convierte a este virus en uno de los principales motores de la demanda de atención sanitaria pediátrica (hospitalización como asistencia médica) y constituye un problema de salud pública que amenaza con agravarse en los próximos meses de frío.

De hecho, y según los parámetros establecidos por la Organización Mundial de la Salud (OMS) relativos a la frecuencia, letalidad, coste, pacientes en UCI, velocidad de expansión y carga de una enfermedad; la infección por VRS se debería considerar un problema de salud pública.

Federico Martinón-Torres, oordinador y Jefe de Servicio de Pediatría del Hospital Clínico Universitario de Santiago, miembro del CIBER de Enfermedades Respiratorias del ISCIII (CIBERES) e investigador en virus respiratorio sincitial del Instituto de Investigación Sanitaria de Santiago, ha explicado que “el VRS supone un problema de salud pública y es probablemente la patología más prevalente y más importante de la pediatría para la cual, hasta ahora, no teníamos ningún método de lucha global. En este momento tenemos una ocupación muy alta tanto a nivel de consultas y urgencias, como de hospitalización por infecciones de VRS, pero con la reciente aprobación por parte de la Agencia Europea del Medicamento de un sistema de protección que puede usarse en todos los lactantes existe la posibilidad de evitar al menos 3 de cada 4 infecciones por virus respiratorio sincitial que requieren atención medica. Por lo tanto, la oportunidad que ahora se nos presenta con la primera protección universal en la historia del VRS, si conseguimos que se implante, supondrá una revolución”.

La carga del VRS se extiende más allá de la atención médica inicial; y de promedio, los menores de 1 año que requirieron una visita sanitaria presentaron una media de 9,4 visitas a atención primera, 1,4 a atención especializada, 2,4 a urgencias y 1 hospitalización14. Teniendo en cuenta estos datos, cada caso específico de VRS tiene un coste de sanitario directo 3.362 euros en el primer año de vida (72,9 % por hospitalizaciones) y 3.252 euros en el segundo (72,1%).

Estos datos ponen de manifiesto la necesidad de mejorar las pruebas diagnósticas y la vigilancia del VRS, y de adoptar soluciones preventivas que permitan proteger a todos los lactantes, especialmente durante su primer año de vida. Aunque el VRS puede afectar a personas de todas las edades, los menores de 1 año son quienes suelen sufrir más infecciones graves debido a un sistema inmunitario inmaduro.

Añadido a esto, la infección por VRS no confiere inmunidad duradera, motivo por el cual los contagios repetidos son muy habituales durante los primeros 5 años de vida. Por este motivo, contar con estrategias y herramientas de prevención que permitan proteger a todos los bebés frente al VRS es fundamental para evitar futuras complicaciones.

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