Cuando se padece el síndrome polen-fruta...

Cuando se padece el síndrome polen-fruta...

Al hablar de alergias encontramos en ocasiones un fenómeno denominado reactividad cruzada, que se produce cuando el sistema inmunitario que ya se había sensibilizado a la proteína de una sustancia, se sensibiliza también a otra similar, de modo que, podemos encontrar dicha reactividad cruzada en alimentos de la misma familia, entre especies de animales similares o en productos de origen animal similar.

 

Lo mismo podría suceder en el caso de los pacientes alérgicos a pólenes, ya que estos podrían presentar también alergia a ciertos vegetales y frutas, o viceversa; y aunque las alergias cruzadas no tienen por qué darse de forma simultánea y tampoco en todos los casos, es importante conocer sus particularidades y estar atentos a posibles síntomas que puedan presentarse.

Una de las alergias cruzadas más frecuentes es el llamado síndrome de alergia oral (SAO), también denominado síndrome de polen-frutas, que se produce cuando los alérgicos a pólenes reaccionan también ante ciertas frutas y verduras que contienen proteínas similares a las del polen de las plantas.

En cualquier caso, no todas las personas alérgicas a los pólenes experimentan alergias a las frutas, e incluso en algunos casos la alergia a las frutas sucede solamente durante la temporada de polinización.

Según datos recogidos por la Asociación Española de Personas con Alergia a Alimentos y Látex (AEPNAA), las asociaciones más comunes en nuestro país entre pólenes y alimentos son:

 

  • La alergia a las gramíneas podría provocar también alergia al tomate, cacahuetes, frutas rosáceas (melocotón, manzana, pera, albaricoque, nectarina, ciruela, cereza, fresa), melón y sandía
  • La alergia al polen de artemisa podría ocasionar alergia a frutas rosáceas, semillas de girasol, miel y alimentos vegetales en general
  • La alergia al plantago se relaciona con alergia al melón
  • La alergia al plátano de sombra se relaciona con alergia a las avellanas y cacahuetes, manzana, apio, maíz, garbanzo y lechuga
  • La alergia al polen del abedul estaría relacionada con la alergia a frutas con hueso, como manzanas, peras o cerezas

 

Así las cosas. eel 85 % de las personas alérgicas a pólenes tienen también alergia al melocotón, mientras que el 70 % de los alérgicos al polen de abedul presentan otras alergias alimentarias, siendo la alergia a la manzana la más común.

Por lo general, el síndrome de alergia oral solo afecta a los labios, la boca y la garganta, provocando sensación de picazón, cosquilleo, hormigueo, inflamación y enrojecimiento.

De acuerdo a la Academia Americana de Alergia y Asma, los síntomas se manifiestan inmediatamente después de la ingesta de frutas o verduras, y aunque el SAO es considerado una forma leve de alergia alimentaria, en algunos casos podría provocar reacciones potencialmente graves.

En ocasiones, los síntomas de alergia tras la ingesta de vegetales no dejan lugar a dudas, por lo que el diagnóstico llega de forma rápida; sin embargo, otras veces la sintomatología puede pasar más desapercibida, pues no siempre el niño manifiesta que siente picor o cosquilleo tras comer frutas o verduras. Por eso, si el niño es alérgico a pólenes, será necesario seguir las indicaciones del alergólogo a la hora de ofrecerle frutas y verduras; y salvo que el médico te indique lo contrario, si tu hijo no presenta ningún síntoma al comer alimentos relacionados, no habrá problema en seguir ofreciéndoselo.

Por otra parte, cuando hay una alergia a pólenes diagnosticada, el diagnóstico de alergia cruzada a ciertas frutas y verduras pasa a veces por realizar una prueba de exposición oral controlada al alimento, pues otras pruebas generan con frecuencia falsos positivos; y si finalmente se confirman las sospechas de SAO, el médico deberá aportar las indicaciones precisas para evitar riesgos, tales como pautas de alimentación o medicación específica si fuera necesario.

Organizaciones