infoalergico.com - Garantizando la seguridad de los niños alérgicos en los comedores escolares...

Suscríbete gratis a nuestro Boletín semanal y recibe las últimas noticias relacionadas con el mundo de los alérgicos.

Garantizando la seguridad de los niños alérgicos en los comedores escolares...

Garantizar que los alimentos de la dieta diaria en el colegio reúnen las condiciones de seguridad para todos los alumnos es una tarea básica, aunque lo más habitual es que, cuando el niño se incorpora al centro escolar, las alergias alimentarias ya hayan sido detectadas por la familia, de tal forma que siempre suele haber hay un aviso previo si el pequeño se queda en el comedor.

 

El Dr. Juan Carlos Juliá, coordinador del Grupo de Trabajo de Educación Sanitaria de la Sociedad Española de Inmunología Clínica, Alergología y Asma Pediátrica (SEICAP), ha explicado en este sentido que “cuando los niños son más pequeños, las alergias más comunes son a la leche, el huevo y el pescado, mientras que en la adolescencia suelen ser a la fruta y a los frutos secos”, y ha aclarado que no hay alergias más peligrosas que otras; y que todas ellas, dependiendo del niño, pueden conllevar más o menos riesgos, de forma que “cualquier alergia puede provocar desde una reacción leve (habones en la piel) hasta anafilaxia, que puede poner en peligro su vida por comprometer la vía respiratoria y el sistema cardiovascular”.

Juliá ha advertido que “en la inmensa mayoría de los comedores escolares, hay catering y ya no se cocina en los centros”, al tiempo que explicaba que “esto hace que las bandejas suelan llegar nominales y marcadas para cada niño, lo que aumenta la seguridad”.

En todo caso, sus recomendaciones, recogidas por la revista Hola, son:

  • Diferenciar bien al niño que es alérgico del resto para que no haya confusiones con lo que toma.
  • Vigilar que no manipule otras bandejas de comida.
  • Evitar que se lleve otros cubiertos que no sean suyos a la boca, pues hay niños que solo con eso ya pueden manifestar alergia aunque no ingieran el alimento.
  • Si se cocina en el propio centro, garantizar que los utensilios de cocina y el menaje son distintos para cada menú y que no hay contaminación cruzada. 
  • Mantener las mismas medidas de supervisión y de control cuando hay una excursión o una salida fuera del centro e instruir a los monitores para no cometer errores en la distribución de los alimentos.

 

En muchos comedores escolares, los niños con alergias alimentarias comen en mesas aparte de sus compañeros. En este sentido, el experto ha avisado de que  “nosotros preferimos que no haya esa separación para no estigmatizar al niño. Entendemos que a veces es lo más útil para garantizar la seguridad, sobre todo si no hay personal suficiente, pero a nadie le gusta que le señalen por ser diferente. Muchas veces no pueden ir a cumpleaños o a otras actividades por este problema, por lo que hay que intentar integrarlos al máximo”.

De esta manera, si el niño es totalmente responsable y cuenta con supervisión, lo ideal es que comiera junto al resto de niños; y si no es posible, debe primar su salud ante todo. “Y si hay dudas sobre si puede o no puede tomar algún alimento, no se le debe dar”, insiste el especialista.

Sobre quién debe responsabilizarse de la alergia alimentaria, el experto explica que desde los tres o cuatro años, los niños ya son conscientes de que no pueden comer todos los alimentos, sin embargo, y dependiendo de su madurez, hasta los nueve o diez años no pueden responsabilizarse de su dieta: necesitan a un adulto que los vigile. Afortunadamente, en algunos centros escolares cuentan con servicio de enfermería, y son estos profesionales los que, a juicio del Dr. Juan Carlos Juliá, deben custodiar la medicación del niño, en caso de reacción a algún alimento, y también el control de su dieta en el ámbito colegial.

Por contra, en determinadas ocasiones es el personal docente el que debe hacerse cargo de la alergia. En este sentido, el experto ha detallado que “desde SEICAP reclamamos protocolos en todas las comunidades autónomas para que el profesorado reciba formación y planes de actuación en caso de alergias. Que no sean los padres los que tengan que explicar a un profesor cómo poner una adrenalina autoinyectable si llega el caso”.

BLOG COMMENTS POWERED BY DISQUS

Organizaciones