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Cuando la alergia a los ácaros del polvo afecta a los niños...

En los últimos años han aumentado los casos de niños y niñas que padecen alergias a determinados alimentos, pero también a factores externos como el polen, la polución o el polvo, y más en concreto, a los ácaros del polvo que están presentes en todos los hogares.

Comúnmente llamamos ácaros del polvo a unos diminutos animales invisibles que pertenecen a la misma familia que las arañas, se reproducen en el polvo y anidan, sobre todo, en colchones, almohadas, alfombras, librerías, o estanterías de juguetes, de modo que suelen ser los niños quienes más la sufren. Junto con las mascotas, los hongos y el moho, los ácaros se encuentran entre las principales causas de alergia en interiores que se manifiesta con rinitis molesta, ardor en los ojos, picazón en la piel y, en casos graves, asma y dificultades respiratorias.

Por mucho empeño que pongamos, es muy difícil eliminar al completo la presencia de los ácaros del polvo en casa, aunque sí que podemos limitar su presencia y evitar sus efectos con algunas medidas preventivas y una mayor atención a la higiene y limpieza de las habitaciones.

Para evitarlos, es aconsejable seguir una serie de recomendaciones:

  • Incluso en las estaciones frías, es esencial ventilar siempre las habitaciones cambiando el aire de la casa al menos una vez al día.
  • Debemos cubrir colchones, almohadas, sofás con productos específicos anti ácaros capaces de crear una auténtica barrera capaz de atrapar los minúsculos alérgenos, evitando los efectos secundarios antes mencionados.
  • Debemos procurar que cuando se ventile, esos colchones sofás, etc… estén descubiertos de modo que se reduzca la presencia de ácaros en ellos.
  • A la hora de limpiar colchones y sofás, es importante usar productos en spray específicos, pero además no olvidar nunca de pasar la aspiradora de manera regular.
  • En el caso de las sábanas y fundas de almohada y cojines, es mejor que los lavemos una vez a la semana para garantizar una higiene total de la cama de los niños y de los sofás, donde los pequeños pasan muchas horas al cabo del día.
  • En cuanto a las fundas especialmente creadas para evitar la presencia de ácaros en el colchón, bastará con lavarlas una o dos veces al año a temperaturas en torno a los 60 °, según el tejido.
  • NO podemos olvidar las cortinas de casa, que aunque no suelen acumular ácaros, sí que pueden acumular polvo que también puede provocar alergia en los niños pequeños, de modo que una o dos veces al mes será bueno descolgar las cortinas para de este modo, lavarlas en la lavadora a temperatura de unos 60 º , siempre y cuando el tejido lo permita.
  • Debemos quitar el polvo de las librerías y estantes con frecuencia, además de lavar los peluches y juguetes (que podamos) en la lavadora a una temperatura de 60 grados y usar una aspiradora que retenga los ácaros del polvo equipada con un filtro Hepa (filtro de aire de partículas de eficiencia) capaz de retener excelentes porcentaje de alérgenos.
  • A la hora de quitar el polvo de casa, debemos utilizar paños que antiestáticos capaces de capturar el polvo y evitar que se vaya a todas partes.
  • Cuidar especialmente las alfombras, que constituyen ambientes ideales para la proliferación de ácaros del polvo. Debemos evitar las alfombras en las habitaciones de personas alérgicas y en las habitaciones de los niños, y cuando estén presentes, deben lavarse a menudo con tratamientos y lavados específicos.
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