Los medicamentos para la alergia incompatibles con conducir

Las alergias primaverales producen una serie de reacciones del sistema inmunitario que si se manifiestan durante la conducción pueden llegar a poner en peligro la seguridad vial, de forma que cualquier movimiento para contener los síntomas de la alergia puede poner en peligro la seguridad vial.

Según un estudio de la Fundación Mapfre, las alergias están relacionadas con más de un centenar de accidentes al año en España, de manera que un insignificante movimiento para contener alguno de sus síntomas puede derivar en una situación de peligro en la carretera; y no es difícil que un conductor pueda llegar a perder el control de su vehículo mientras sufre una sucesión de estornudos, por ejemplo, ya que instintivamente se cierran los ojos y se agacha ligeramente la cabeza para contenerlos.

Por eso, es necesario leer con atención los prospectos de los alérgenos porque muchos de estos fármacos provocan somnolencia y tienen consecuencias sobre el rendimiento psicomotor de la persona. Principalmente reducen la capacidad de coordinación entre los sistemas sensoriales y los motores del sistema nervioso, lo que hace que aumente el tiempo de reacción para tomar una decisión.

La Unión Europea clasifica los medicamentos en tres categorías, con lo que los diversos tipos de antihistamínicos también están ordenados en razón de sus efectos. Desde los de nueva generación, como la mizolastina y la loratadina, de efectos moderados, que pertenecen a la Categoría 1, hasta los antihistamínicos de primera generación, de efectos muy severos, que se engloban dentro de la Categoría 3.

Estos fármacos pueden provocar también otras alteraciones sensoriales como visión borrosa o vértigos, dificultades auditivas, y situaciones de ansiedad o euforia considerable.

Los medicamentos contra la alergia que son incompatibles con la conducción son los que contienen como principios activos:

  • Cetirizina (Alacina),
  • Mequitazina (Mircol)
  • Dexclorfeniramina (Polaramine)
  • Difenhidramina (Bisolvon, Benadryl)
  • Mepiramina (Fluidasa)
  • Alimemazina (Variargil)
  • Emedastina (Emadine)
  • Clemastina (Tavegil)
  • Prometazina (Frinova)

 

En consecuencia, si se sigue un tratamiento contra la alergia con uno de estos medicamentos, no se debe conducir bajo ningún concepto; y en el caso de que no se pueda prescindir del vehículo, es necesario informar al médico antes de que prescriba cualquier fármaco.

Por otra parte, hay otras medidas que los conductores con alergia deberían tomar al ponerse al volante, tales como subir las ventanillas y no poner el aire acondicionado, utilizar gafas de sol para proteger los ojos de los alérgenos y evitar conducir por zonas húmedas ya que es probable que exista mayor concentración de polen.

También es recomendable equipar el motor con filtros de alta capacidad y extremar la limpieza del interior del vehículo, en especial si han viajado mascotas, ya que el pelo de los perros y de los gatos son alergénicos.

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