Los alergólogos reclaman más hospitales de día para alérgicos

Las enfermedades alérgicas crecen, y sin embargo no están recibiendo la cobertura necesaria... se trata de una realidad a partir de la cual, la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (Seaic) a elaborado un documento de recomendaciones de seguridad y calidad en esta materia que permita dar respuesta a las necesidades de los pacientes con las mayores garantías posibles.

Mar Reaño, presidenta del Comité de Calidad y Seguridad de la Seaic, ha explicado que la escasez de especialistas en el sistema sanitario público hace que en muchas ocasiones se estén empleando tratamientos o dietas innecesarias a partir de un diagnóstico poco afortunado que un especialista sí podría afinar. “En realidad es muy costoso, y supone un gran gasto, además, que está financiado en parte por el sistema público”, ha indicado en este sentido.

Reaño ha recrdado que una alergia a un medicamento mal diagnosticado hace que el paciente asuma riesgos adicionales. “No recibe un medicamento porque es alérgico y en segundo lugar le dan un medicamento alternativo que casi siempre es más caro y menos eficaz. Eso hace consumir recursos innecesarios cuando un alergólogo resolvería el problema”, ha explicado.

Frente a estas situaciones, la Seaic ha planteado un documento con recomendaciones en las que se describen, a modo de guía, los recursos estructurales y humanos necesarios para atender las patologías alérgicas, así como los tiempos precisos para llevarlos a cabo.

Se trata de un trabajo que, en palabras de Reaño, también pretende servir de soporte a los profesionales y servicios de Alergología que quieren negociar con sus gerencias las mejoras necesarias para ofrecer una atención de máxima calidad.

Uno de los conceptos que define este trabajo es el de Hospital de Día de Alergia, que está en marcha en algunos centros españoles. “Hoy en día manejamos patologías muy complejas y enfermedades graves, que requieren una infraestructura que gira en torno a esta actividad. En estos centros se realizan pruebas de alto riesgo, para el estudio de alergia a medicamentos, alimentos, himenóptero, desensibilizaciones con fármacos, quimioterápicos, etc”, explica el documento.

El informe describe la infraestructura mínima que ha de tener, espacios físicos, dotación de personal, etc. y añade además, según el riesgo de la prueba que se vaya a realizar, si debe estar cerca de una unidad de cuidados intensivos o bien, para procedimientos de menos riesgo, si ha de tener un acceso rápido a una unidad de emergencia a través de la llamada al 112 con un tiempo de desplazamiento por debajo de los diez minutos.

Reaño admite que por ahora no son muchos los centros que cuentan con esta estructura, mientras que en otros se realiza la actividad, pero no en las condiciones adecuadas.

A pesar de esta heterogeneidad y de la escasez de alergógos en el sistema público, la situación de la alergología en nuestro país no es del todo negativa, con respecto a la de otros países. “Al menos existe como especialidad desde hace 40 años. Es algo que no sucede en otros, como Francia o Alemania, donde está algo más difuminado y compartido con otras especialidades”, ha puntualiza Reaño, que ha concluido afirmando que “en ese sentido está bien, nuestro problema es que somos muy pocos y hay zonas en las que hay un alergólogo para una población muy amplia. Es la carencia fundamental”.

BLOG COMMENTS POWERED BY DISQUS